Ayer mismo os contábamos que tendría lugar en la ciudad de los casinos una muestra de diez minutos de la nueva película de Peter Jackson. Hoy nos llegan las primeras opiniones sobre la cinta, y nos encontramos con una audiencia dividida.
Como ya hemos comentado en alguna ocasión, El Hobbit está rodada con la última tecnología en lo que al 3D se refiere, y utilizando 48 fotogramas por segundo, en lugar de los 24 que se han utilizado en la industria del cine durante más de ochenta años.
El resultado es una imagen más real, una sensación de estar presenciando en directo lo acontecido en la película, formando parte de la misma. Jackson además ha destacado que, gracias a esto, el 3D causa menos fatiga ocular.
Sin embargo, tras ese aperitivo de diez minutos que algunos mortales nos morimos por ver, parte del público resaltó que la textura de la imagen perdía ese carácter “de cine” al que estamos acostumbrados, para alcanzar el mayor realismo de una imagen de vídeo en Alta Definición. Es demasiado real, como si no pareciese una película.
¿Y del argumento se dijo algo? ¿Del tratamiento de los personajes, su representación, su fidelidad a la obra? Ni una palabra, al menos ninguna nos ha llegado por ahora. Así que los fans de la obra de Tolkien estamos de enhorabuena… De momento críticas de imagen, pero nada de la “chicha”, de lo que nos importa a nosotros.
Supongo que en la Cinemacon, esos asuntos son lo de menos. Peter Jackson tendrá que pulir algunos detalles si quiere ganarse al público que asistió al encuentro, pero sin duda no habrá nadie mejor que nosotros para darle una crítica del argumento.
Esperamos recibir las vuestras si conseguimos dar con esos diez minutos de cinta
Mañana El Caesars Palace de Las Vegas, donde se está celebrando la Cinemacon desde el pasado 23 de abril, será testigo de un aperitivo de El Hobbit que estoy seguro de que nos abrirá mucho más que el apetito.
Warner Bros proyectará diez minutos a 48 fotogramas por segundo en tres dimensiones y en alta calidad de imagen, una gran noticia para los fans de la que ya es la cinta más esperada del año.
Confiemos en que de nuevo la confidencialidad que suele ir aparejada a dichos actos se pase por “las tumbas etruscas”, y algún buen samaritano nos permita disfrutar también a los pobres mortales de esos diez minutillos de película. Si es así, nos faltará tiempo para postearlo.
Todavía tendremos que esperar unos meses para disfrutar de la película, pero si alguien desea ir ataviado para la ocasión, puede hacerlo con esta camiseta oficial de la película, que está disponible en la página web de la Warner Bros.
Tienen todo tipo de tallas e incluso una especial “fitted” que las chicas pueden lucir, mucho más favorecedora que las habituales de merchandising (gracias por pensar en ellas también)
A estas alturas de la canción, dudo que nadie se sorprenda si le contamos que la película de Peter Jackson irá acompañada de la adaptación a videojuego. Hoy en día casi cualquier película que se precie (o que tenga tirón) goza de verse reflejada en el formato para videoconsola.
Si “Barbie y la magia de Pegaso” tiene videojuego, ¿por qué no iba a tenerlo El Hobbit? Pues eso…
Lo único que podemos hacer, por tanto, es contaros lo que sabemos: que es posible que Monolith sea la encargada de realizar este proyecto, y que podría contar con al colaboración de Surreal Software y Snowblind para dar vida a las aventuras de Bilbo Bolsón.
Pongan especial atención a las palabras “posible” y “podría”, que hemos señalado a propósito, ya que esto no se trata más que de un rumor que ha llegado a los oídos de varias fuentes digitales. Nosotros informamos, pero no podemos confirmar todavía, ya que no se ha visto ni una sola imagen (ni oficial ni extraoficial) de este videojuego.
Eso sí, no perderemos la pista a este rumor, y en cuanto podamos confirmarlo seremos los primeros en informar y en alegrarnos.
La cadena televisiva ha firmado un contrato para adquirir los derechos de emisión en exclusiva de las películas de la Metro Goldwyn Mayer hasta el 2014.
Entre su menú, destacan algunos platos principales como “Los hombres que no amaban a las mujeres”, “James Bond: Skyfall”, “Gi-Joe: Retaliation” (SO-CO-RRO) y la joya de la corona para los seguidores de este blog: “El Hobbit, un viaje inesperado”.
Eso garantiza a los fans de la saga que podrán disfrutar de la película en casa, y que no necesitarán el Canal + para hacerlo, o esperar a tener nietos, como ocurría comúnmente. Podemos respirar tranquilos.
Eso sí, habrá que buscarse un buen plan para estar fuera de casa el día que televisen la segunda parte de “Gi-Joe” (¿acaso alguna estadística les dio a entender erróneamente que fue un éxito tan rotundo como para embarcarse en una secuela?). Cualquier cosa vale: sacar la basura, limarse los callos, recoger latas de la calle… lo que sea.
Pero antes de que llegue el momento de verla en televisión, nos veremos las caras en los cines. ¡Esperamos veros a todos allí, y uniros a los coros en “Más allá de frías montañas”!
La noticia chorra del día nos llega hoy desde Filipinas: el Hobbit House en la ciudad de Manila.
Los seguidores de El Hobbit ya pueden sentirse como en casa aunque estén lejos de casa. Propiedad del estadounidense Jim Turner, este local está ambientado en el universo de J.R.R. Tolkien, y para guardar toda la fidelidad posible con la obra, la plantilla del restaurante casi en su totalidad no pasa de 1,20 cm de estatura. Sí, señor. Hobbits para servir en el Hobbit House. ¿Pero cómo es que a nadie se le había ocurrido esto antes?
Pero esto no es lo mejor de todo. Lo mejor, según cuentan los propios camareros (alrededor de una veintena), es que la política de contratación de Turner les ha permitido encontrar trabajo, algo que, según muchos, antes les resultaba difícil, salvo en anuncios, películas o espectáculos circenses.
“Para mí fue una suerte que se fundara el restaurante‘Hobbit House‘ porque era muy difícil encontrar un trabajo, aparte de algunas actuaciones esporádicas en películas y anuncios. Tenemos dificultades similares a las de los discapacitados”, relata a Efe Pidoy Fetalino, gerente del establecimiento, que a sus 59 años y con 108 cm de altura no pierde detalle de lo que sucede en el establecimiento.
Y nosotros nos alegramos. Por todo. Por la discriminación positiva, que favorece a quienes más lo necesitan. Por comprobar nuevamente que la obra de Tolkien inspira en todos los aspectos de la vida. Y por que Peter Jackson se haya decidido a rodar el Hobbit, y así nos hayamos enterado de la existencia de este restaurante, del que sólo hemos tenido noticias ahora a pesar de que se inauguró en 1973. Toma castaña.
La próxima vez que vayáis a Filipinas, no os olvidéis pasar por allí. ¡Y sabréis lo que es un agujero hobbit de verdad!
Os traemos para vuestro disfrute y deleite el sexto videoblog del rodaje de El Hobbit, que trata de los viajes hacia las diferentes localizaciones de la Tierra Media en Nueva Zelanda.
Acompaña a sus protagonistas en sus aventuras. Agradecemos nuevamente a El Anillo Único los subtítulos en castellano.
Tal día como hoy hace 8 años (cómo pasa el tiempo eh?), en el entonces llamado Kodak Theatre, el eterno Billy Crystal inauguraba la 76ª edición de los Óscar.
¿Por qué hablar de los Óscar de hace 8 años cuando apenas hace unos días se ha celebrado de nuevo tan importante ceremonia? os preguntaréis… Pues porque el 29 de Febrero de 2004, El Retorno del Rey se presentaba orgullosa en la gala como la gran favorita. Con 11 nominaciones partía como caballo ganador y consiguió pleno, como ya antes habían hecho Gigi y El último emperador, únicas películas que han conseguido todos los premios a los que optaban.
Además de hacer pleno, con 11 estatuillas El Retorno del Rey se colocó en el podio de películas que han conseguido más Óscar de la Academia, igualando en número de premios a Titanic y Ben-Hur.
Con sus 94 millones de dólares de presupuesto, El Retorno del Rey llegó a ser en su momento la segunda película más taquillera de todos los tiempos, recaudando 1.119 millones de dólares, entonces sólo superada por Titanic. Además se convirtió en una de las películas más premiadas de todos los tiempos.
Desde aquí queremos felicitar a The Artist, ganadora del Óscar a mejor película en la última gala, pero no puedo evitar dar un salto temporal hasta el año que viene, cuando al fin tendremos respuesta a la pregunta obligada que no deja de rondarnos… ¿Cuántos Óscar ganará El Hobbit?
Ésta es una de las cosas que más cola ha traído desde que se presentara el tráiler de El Hobbit, sobre todo en su versión española.
Cuando uno se encuentra con que una de sus novelas preferidas va a ser llevada al cine, surgen dudas (razonables): ¿respetarán la naturaleza del argumento y sus personajes? ¿Añadirán o cambiarán cosas? ¿Cuánto de lo que considero vital será eliminado por falta de tiempo?
Podemos apostar una cota de mithril a que esas eran la clase de preguntas que retumbaban en las mentes de muchos mientras su mano trémula colocaba el cursor sobre el botón “play” cuando el tráiler de El Hobbit fue anunciado en todas las páginas web de cine, espectáculos y fantasía. Durante esos escasos dos minutos y medio donde recibimos imágenes a una velocidad que difícilmente nos permite decir más que “ooooohhhh!!!” y “¡aaaaahhhhh!”, y señalar con el dedo, puede ocurrir que nuestra apatía y decepción crezca, o que nos emocionemos como niños.
En Númenor, nos ocurrió lo segundo. No sólo porque las imágenes se correspondían con nuestra imaginación, si no porque ocurrió algo muy importante, algo vital, algo que nos hizo pensar que ese tal Peter Jackson no iba tan desencaminado con su representación de la esencia de El Hobbit: los enanos cantaban.
Y no cualquier cosa o de cualquier forma; la escena sucede exactamente igual que como narraba el libro:
“La oscuridad invadió toda la habitación, y el fuego se extinguió y las sombras se borraron; y todavía seguían tocando. Y de pronto, uno primero y luego otro, mientras tocaban, entonaron el canto grave que antaño cantaran los enanos, en lo más hondo de las viejas moradas, y estas líneas son como un fragmento de esa canción, aunque no hay comparación posible sin la música.”
Así ocurre en el tráiler, a lo que hay que añadir la mágica y cavernosa voz de Thórin escudo de Roble.
Ésta no es la primera vez que se pone música y voz a esta canción. Hemos encontrado otras referencias a la misma, de diferente estilo, pero también muy buenas. Hagamos un ejercicio de escucha. Comparemos las diferentes versiones y decidamos cuál nos gusta más. Empecemos por la versión de Peter Jackson:
¿Qué tal? Tiene un aire misterioso y siniestro, ¿verdad? Lo suficiente como para asustar un poco a un hobbit.
Pero sigamos. Aquí tenemos una versión, más rudimentaria y con menos medios, pero muy digna y, quizá, más fácil de ser cantada por enanos recién llegados en casa de Bilbo.
Aquí tenemos algo diferente, una pieza de Cody Skinner. Sin letra, sólo música, aunque es fácil ver cómo debería cantarse siguiendo el poema de Tolkien:
Otra versión que sigue el estilo de la novela, con una primera voz a la que siguen otras:
Y por último, una de las mejores versiones que hemos encontrado. Aunque carece de letra, utiliza los instrumentos que Tolkien menciona en El Hobbit, y por eso creemos que merece la pena ser escuchada y ocupar un lugar en esta entrada:
¿Cuál os gusta más? ¿Cuál os evoca más el recuerdo de aquella tarde en la que empezasteis el libro, o aquellas hojas de otoño que volaban mientras esperabais el autobús, pasando las páginas?
Pasemos a otra cosa: versión española. Como sabéis, ha habido muchas críticas y quejas (y hasta una plataforma de Facebook) a la versión española de la canción, que podemos escuchar en el traíler en español. Lo horripilante del asunto, a parte de la voz nasal de Thórin y de que no tiene ni puñetera idea de cantar (matad al doblador), es que la letra no ha sido adaptada de ninguna manera para que encaje con la música. La han traducido, tal cual, por el artículo 14 y porque yo lo valgo.
El resultado es esto:
Bueno, vale, era el tráiler entero, pero la canción está de todas formas…
Sólo podemos decir: ¡SOCORRO! y ¿POR QUÉ?
En contraposición a esta, y superándola por paliza considerable, tenemos la versión de la Comisión de Música de la Sociedad Tolkien Española. Una versión con música original de Víctor Suay “Hamfast” y traducción de Pablo Ginés “Azaghal”.
La clave de su éxito está en el esfuerzo para la traducción tenga sentido en castellano, es decir, para que la letra encaje con la música, más allá de la traducción literal. Con esto obtenemos una canción muy fiel a la de Tolkien, pero que tiene sentido propio:
Más allá de frías montañas, sí,
hemos de ir a Erebor
a buscar el oro y la plata gris
antes del alba antes del sol.
Poderosa era la magia allí
de los herreros del rey Thrór,
cantaba el martillo un canto sin fin
en las cavernas de Erebor.
Para el rey y señor de los Elfos
de oro un tesoro se forjó
y en las gemas se escondió
la luz de Anor, la magia del Sol.
En collares colgaban estrellas
y en coronas fuego del dragón,
y entretejían en el metal
luz de la Luna y joyas sin igual.
Más allá de frías montañas, sí,
hemos de ir a Erebor
a buscar el oro en el cubil,
en la caverna del dragón.
Donde el hombre nunca osó cavar,
allí se oía su canción
y al arpa de oro acompañar
yunques y mazas con su son.
De repente en medio de la noche
estalló rugiendo un vendaval,
como antorchas los pinos ardían
en la noche del día fatal.
Las campanas lloraban en Valle
y los hombres lo vieron llegar.
Del dragón la ira en las calles,
destruía el fuego la ciudad.
La montaña entre una bruma gris
fue escenario del final.
Los enanos lucharon hasta el fin
bajo la luna fantasmal.
Más allá de frías montañas, sí,
hemos de ir a Erebor
a buscar el oro y la plata gris
antes del alba antes del sol.
Lamentablemente no tenemos disponible ningún vídeo de Youtube para que la veáis en su esencia, es decir, cantada en una reunión o en una cena de gala, entonada a veces por más de cien voces (no todas afinadas, pero sí llenas de ilusión), pero podemos ofreceros la versión del audiocancionero que grabaron nuestros amigos los Bardos Errantes. Para disfrutarla, pincha aquí.
Y no olvidéis dejar vuestra opinión en los comentarios
Comentábamos ayer en la reunión, que ya sea por la popularidad que alcanzaron las películas de Peter Jackson o por mérito propio de Tolkien (ya que las películas éstán basadas en su obra), el caso es que lo que antes era un lenguaje casi secreto y desconocido ahora está en boca de todos. Incluso de aquellos que jamás han leído “El Hobbit” o han ido al cine a ver “Las Dos Torres”.
Hace años, mucho antes de que la imagen de Elijah Wood, ataviado con capa y chaleco, llenase las marquesinas de los autobuses y los carteles publicitarios de la Gran Vía madrileña, si te hacías con el último pastelito de la fiesta ante la mirada golosa de tus amigos y acariciabas la superficie azucarada mientras susurrabas “mi tesssoooooroooooo…”, no sólo eran poco los que se reían, si no que a las muecas estupefactas seguía un inexplicable alejamiento de las masas, que comenzaban a murmurar que siempre habías sido un poco “rarito”.
Eso se acabó. Y no gracias a todas esas películas malísimas que han sacado como churros aceitosos desde que el fenómeno “friki” se puso de moda. Fue por el éxito de El Señor de los Anillos que algunas palabras que antes sonaban crípticas ahora sean cotidianas.
Es fácil oír en una conversación “he comido como un hobbit” o “ése parece un elfo”. No es extraño que cuando alguien come cualquier cosa de la familia del pan que sea rica y contundente se refiera a ello como “lembas”. Y no digamos ya bromas sobre el Anillo Único. La lista es interminable.
Pero si hay alguien que ha entrado por la puerta grande en este lenguaje popular (y con honores), es Gollum. Hay muy pocas personas para las que este personaje resulte desconocido, incluso sin haber visto las películas. Ha sido imitado, utilizado para bromas en programas de televisión y sus frases constan entre las más populares. Hasta la peluquera hace chistes sobre Gollum.
Y eso, amigos míos, es obra de Tolkien. Han tenido que pasar muchos años y una película que arrasó en taquillas para alcanzar este nivel de popularidad, pero al final el que menta a Gandalf o bromea sobre Gollum, está mentando a Tolkien, ya que unos y otro salieron de la pluma y la imaginación del profesor.
Sí, lo que comentábamos ayer en la reunión, era cierto. A las pruebas me remito: