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Comentábamos ayer en la reunión, que ya sea por la popularidad que alcanzaron las películas de Peter Jackson o por mérito propio de Tolkien (ya que las películas éstán basadas en su obra), el caso es que lo que antes era un lenguaje casi secreto y desconocido ahora está en boca de todos. Incluso de aquellos que jamás han leído “El Hobbit” o han ido al cine a ver “Las Dos Torres”.

Hace años, mucho antes de que la imagen de Elijah Wood, ataviado con capa y chaleco, llenase las marquesinas de los autobuses y los carteles publicitarios de la Gran Vía madrileña, si te hacías con el último pastelito de la fiesta ante la mirada golosa de tus amigos y acariciabas la superficie azucarada mientras susurrabas “mi tesssoooooroooooo…”, no sólo eran poco los que se reían, si no que a las muecas estupefactas seguía un inexplicable alejamiento de las masas, que comenzaban a murmurar que siempre habías sido un poco “rarito”.

Eso se acabó. Y no gracias a todas esas películas malísimas que han sacado como churros aceitosos desde que el fenómeno “friki” se puso de moda. Fue por el éxito de El Señor de los Anillos que algunas palabras que antes sonaban crípticas ahora sean cotidianas.

Es fácil oír en una conversación “he comido como un hobbit” o “ése parece un elfo”. No es extraño que cuando alguien come cualquier cosa de la familia del pan que sea rica y contundente se refiera a ello como “lembas”. Y no digamos ya bromas sobre el Anillo Único. La lista es interminable.

Pero si hay alguien que ha entrado por la puerta grande en este lenguaje popular (y con honores), es Gollum. Hay muy pocas personas para las que este personaje resulte desconocido, incluso sin haber visto las películas. Ha sido imitado, utilizado para bromas en programas de televisión y sus frases constan entre las más populares. Hasta la peluquera hace chistes sobre Gollum.

Y eso, amigos míos, es obra de Tolkien. Han tenido que pasar muchos años y una película que arrasó en taquillas para alcanzar este nivel de popularidad, pero al final el que menta a Gandalf o bromea sobre Gollum, está mentando a Tolkien, ya que unos y otro salieron de la pluma y la imaginación del profesor.

Sí, lo que comentábamos ayer en la reunión, era cierto. A las pruebas me remito:

 

 

[Fuente noticias: Diario Uno y El Economista]

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