Ha fallecido Ana María Matute y, con el permiso del Viejo Profesor, dedicamos esta breve entrada a esta escritora.

Quizá Ana María no comparta con Tolkien más que el amor por la fantasía de tono medieval y por el cuento bien elaborado, en el que el aspecto mágico tiene aparición por derecho propio como elemento substancial y casi inevitable. En todo caso, tras la exitosa publicación de Olvidado Rey Gudú (1996) la comparación se hizo inevitable. Sin embargo, a pesar de lo aparente, poca (o ninguna) inspiración hubo de Tolkien en Ana María, que siguió una línea propia y personal, no siempre comprendida, y que recibió precisamente las mismas acusaciones de “infantilismo” que el mismo Tolkien había recibido.

Podemos decir, en este sentido, que ambos autores tienen en común el haber tenido que defender sus obras de la misma mentalidad plana que proscribe sistemáticamente la fantasía y los “cuentos de hadas” de la seriedad propia de la literatura, olvidando interesadamente la imposibilidad de desligar la ficción de la fantasía sin dejarla amputada, así como huérfana de muchos de sus padres.

Desde aquí, recordamos a Ana María Matute, escritora incansable, creadora de cuentos, y precursora de un género que, yendo por derroteros diferentes al realismo mágico, logró un nivel más que digno, admirado por muchos, dentro de un género poco apreciado en nuestro idioma. Hasta siempre, se te echará de menos.

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/06/25/actualidad/1403686135_962240.html
http://www.abc.es/cultura/libros/20140625/abci-maria-matute-201406251043.html

 

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