No pasa muchas veces, y de hecho muchos no apostaban por ello, pero por esta vez, el pequeño bar inglés de Southampton ha ganado la batalla a los productores de El Hobbit, sin armas ni abogados, sólo con la popularidad, el apoyo de la gente y el poder de las redes sociales.
Los productores han retirado al demanda y sólo piden una tasa de 100$ al año por utilizar el nombre. Reconocimiento y aplausos especiales a Stephen Fry, que interpreta al gobernador de Ciudad del Lago en la película y a Ian McKellen, que da vida a Gandalf, por sus comentarios en público y en los medios apoyando abiertamente al establecimiento y acusando a los demandantes de mezquinos.
No podemos evitar que esta historia nos recuerde un poco a la batalla del Abismo de Helm, cuando los rohirrim aguardaban su destino con valentía, dispuestos a enfrentarse a las oleadas de orcos que les asediaban. Y en cómo llegó Éomer, adalid de una nueva esperanza, con su espada en alto con la luz del alba.
Son historias inspiradoras que nos demuestran que, a veces, podemos vencer aunque el enemigo sea mucho mayor.
Esta es una de esas noticias que te hacen desear tener un cartel luminoso que diga «Vergüenza ajena» y ponerlo en tu tejado.
Los productores de El Hobbit han decidido enfrentarse (en los tribunales si es necesario, ¡faltaría plus!) a los dueños de un bar de Southampton que han tenido la desvergüenza, la cara dura y el morramen de llamar a su establecimiento «El Hobbit».
¿Pero a dónde vamos a llegar? ¡Cómo osan! Y encima se escudan en la absurda defensa de la admiración por el autor para robar impunemente un nombre que a todas luces pertenece a unos pobres productores que intentan ganarse el pan con el sudor de su frente… Y que nuestros ojos tengan que verlo…
Pero gracias a Eru, a Gandalf y a las pantuflas de Frodo el humilde gabinete de abogados de la productora ya se ha puesto las pilas y han dejado bien clarito que de admiraciones nada. El nombre de «Hobbit» pertenece legalmente a los productores hasta que el contrato lo diga, que para eso lo han pagado. Por favor, a estas alturas, utilizar la palabra «fan» como excusa para hacer lo que nos de la gana. Ya está bien. Ya vale.
De hecho, las amenazas no deberían limitarse al malvado bar familiar inglés. Habría que poner a todo el mundo en su sitio, ¡de una vez por todas! Se acabó lo de llamar a tu perro «Bilbo» porque te apetezca. Todas esas mascotas ilegales deberán cambiar sus nombres, o bien exponerse a acabar en la perrera. Nada de adornar tu habitación con pósters de El Señor de los Anillos, salvo aquellos homologados, reglamentados y aprobados expresamente por el comité de derechos de la humilde productora. Con sello que lo certifique en la cara de Gandalf. Plaf.
¿Y qué es eso de llamarse «Aragorn» en el chat de turno, o utilizar el rostro de Orlando Bloom, con su piel de culito de bebé y su pelo sin caspa como avatar? Mal, muy mal. Exigimos un castigo ejemplar para el uso fraudulento de nombres e imágenes, para que se detenga este abuso que escandaliza a propios y ajenos.
Menos mal que todavía hay productoras decentes que se toman estos asuntos en serio. Podemos dormir tranquilos.
La cadena televisiva ha firmado un contrato para adquirir los derechos de emisión en exclusiva de las películas de la Metro Goldwyn Mayer hasta el 2014.
Entre su menú, destacan algunos platos principales como «Los hombres que no amaban a las mujeres», «James Bond: Skyfall», «Gi-Joe: Retaliation» (SO-CO-RRO) y la joya de la corona para los seguidores de este blog: «El Hobbit, un viaje inesperado».
Eso garantiza a los fans de la saga que podrán disfrutar de la película en casa, y que no necesitarán el Canal + para hacerlo, o esperar a tener nietos, como ocurría comúnmente. Podemos respirar tranquilos.
Eso sí, habrá que buscarse un buen plan para estar fuera de casa el día que televisen la segunda parte de «Gi-Joe» (¿acaso alguna estadística les dio a entender erróneamente que fue un éxito tan rotundo como para embarcarse en una secuela?). Cualquier cosa vale: sacar la basura, limarse los callos, recoger latas de la calle… lo que sea.
Pero antes de que llegue el momento de verla en televisión, nos veremos las caras en los cines. ¡Esperamos veros a todos allí, y uniros a los coros en «Más allá de frías montañas»!
La noticia chorra del día nos llega hoy desde Filipinas: el Hobbit House en la ciudad de Manila.
Los seguidores de El Hobbit ya pueden sentirse como en casa aunque estén lejos de casa. Propiedad del estadounidense Jim Turner, este local está ambientado en el universo de J.R.R. Tolkien, y para guardar toda la fidelidad posible con la obra, la plantilla del restaurante casi en su totalidad no pasa de 1,20 cm de estatura. Sí, señor. Hobbits para servir en el Hobbit House. ¿Pero cómo es que a nadie se le había ocurrido esto antes?
Pero esto no es lo mejor de todo. Lo mejor, según cuentan los propios camareros (alrededor de una veintena), es que la política de contratación de Turner les ha permitido encontrar trabajo, algo que, según muchos, antes les resultaba difícil, salvo en anuncios, películas o espectáculos circenses.
«Para mí fue una suerte que se fundara el restaurante‘Hobbit House‘ porque era muy difícil encontrar un trabajo, aparte de algunas actuaciones esporádicas en películas y anuncios. Tenemos dificultades similares a las de los discapacitados», relata a Efe Pidoy Fetalino, gerente del establecimiento, que a sus 59 años y con 108 cm de altura no pierde detalle de lo que sucede en el establecimiento.
Y nosotros nos alegramos. Por todo. Por la discriminación positiva, que favorece a quienes más lo necesitan. Por comprobar nuevamente que la obra de Tolkien inspira en todos los aspectos de la vida. Y por que Peter Jackson se haya decidido a rodar el Hobbit, y así nos hayamos enterado de la existencia de este restaurante, del que sólo hemos tenido noticias ahora a pesar de que se inauguró en 1973. Toma castaña.
La próxima vez que vayáis a Filipinas, no os olvidéis pasar por allí. ¡Y sabréis lo que es un agujero hobbit de verdad!
Os traemos para vuestro disfrute y deleite el sexto videoblog del rodaje de El Hobbit, que trata de los viajes hacia las diferentes localizaciones de la Tierra Media en Nueva Zelanda.
Acompaña a sus protagonistas en sus aventuras. Agradecemos nuevamente a El Anillo Único los subtítulos en castellano.
Tal día como hoy hace 8 años (cómo pasa el tiempo eh?), en el entonces llamado Kodak Theatre, el eterno Billy Crystal inauguraba la 76ª edición de los Óscar.
¿Por qué hablar de los Óscar de hace 8 años cuando apenas hace unos días se ha celebrado de nuevo tan importante ceremonia? os preguntaréis… Pues porque el 29 de Febrero de 2004, El Retorno del Rey se presentaba orgullosa en la gala como la gran favorita. Con 11 nominaciones partía como caballo ganador y consiguió pleno, como ya antes habían hecho Gigi y El último emperador, únicas películas que han conseguido todos los premios a los que optaban.
Además de hacer pleno, con 11 estatuillas El Retorno del Rey se colocó en el podio de películas que han conseguido más Óscar de la Academia, igualando en número de premios a Titanic y Ben-Hur.
Con sus 94 millones de dólares de presupuesto, El Retorno del Rey llegó a ser en su momento la segunda película más taquillera de todos los tiempos, recaudando 1.119 millones de dólares, entonces sólo superada por Titanic. Además se convirtió en una de las películas más premiadas de todos los tiempos.
Desde aquí queremos felicitar a The Artist, ganadora del Óscar a mejor película en la última gala, pero no puedo evitar dar un salto temporal hasta el año que viene, cuando al fin tendremos respuesta a la pregunta obligada que no deja de rondarnos… ¿Cuántos Óscar ganará El Hobbit?
Ésta es una de las cosas que más cola ha traído desde que se presentara el tráiler de El Hobbit, sobre todo en su versión española.
Cuando uno se encuentra con que una de sus novelas preferidas va a ser llevada al cine, surgen dudas (razonables): ¿respetarán la naturaleza del argumento y sus personajes? ¿Añadirán o cambiarán cosas? ¿Cuánto de lo que considero vital será eliminado por falta de tiempo?
Podemos apostar una cota de mithril a que esas eran la clase de preguntas que retumbaban en las mentes de muchos mientras su mano trémula colocaba el cursor sobre el botón «play» cuando el tráiler de El Hobbit fue anunciado en todas las páginas web de cine, espectáculos y fantasía. Durante esos escasos dos minutos y medio donde recibimos imágenes a una velocidad que difícilmente nos permite decir más que «ooooohhhh!!!» y «¡aaaaahhhhh!», y señalar con el dedo, puede ocurrir que nuestra apatía y decepción crezca, o que nos emocionemos como niños.
En Númenor, nos ocurrió lo segundo. No sólo porque las imágenes se correspondían con nuestra imaginación, si no porque ocurrió algo muy importante, algo vital, algo que nos hizo pensar que ese tal Peter Jackson no iba tan desencaminado con su representación de la esencia de El Hobbit: los enanos cantaban.
Y no cualquier cosa o de cualquier forma; la escena sucede exactamente igual que como narraba el libro:
«La oscuridad invadió toda la habitación, y el fuego se extinguió y las sombras se borraron; y todavía seguían tocando. Y de pronto, uno primero y luego otro, mientras tocaban, entonaron el canto grave que antaño cantaran los enanos, en lo más hondo de las viejas moradas, y estas líneas son como un fragmento de esa canción, aunque no hay comparación posible sin la música.»
Así ocurre en el tráiler, a lo que hay que añadir la mágica y cavernosa voz de Thórin escudo de Roble.
Ésta no es la primera vez que se pone música y voz a esta canción. Hemos encontrado otras referencias a la misma, de diferente estilo, pero también muy buenas. Hagamos un ejercicio de escucha. Comparemos las diferentes versiones y decidamos cuál nos gusta más. Empecemos por la versión de Peter Jackson:
¿Qué tal? Tiene un aire misterioso y siniestro, ¿verdad? Lo suficiente como para asustar un poco a un hobbit.
Pero sigamos. Aquí tenemos una versión, más rudimentaria y con menos medios, pero muy digna y, quizá, más fácil de ser cantada por enanos recién llegados en casa de Bilbo.
Aquí tenemos algo diferente, una pieza de Cody Skinner. Sin letra, sólo música, aunque es fácil ver cómo debería cantarse siguiendo el poema de Tolkien:
Otra versión que sigue el estilo de la novela, con una primera voz a la que siguen otras:
Y por último, una de las mejores versiones que hemos encontrado. Aunque carece de letra, utiliza los instrumentos que Tolkien menciona en El Hobbit, y por eso creemos que merece la pena ser escuchada y ocupar un lugar en esta entrada:
¿Cuál os gusta más? ¿Cuál os evoca más el recuerdo de aquella tarde en la que empezasteis el libro, o aquellas hojas de otoño que volaban mientras esperabais el autobús, pasando las páginas?
Pasemos a otra cosa: versión española. Como sabéis, ha habido muchas críticas y quejas (y hasta una plataforma de Facebook) a la versión española de la canción, que podemos escuchar en el traíler en español. Lo horripilante del asunto, a parte de la voz nasal de Thórin y de que no tiene ni puñetera idea de cantar (matad al doblador), es que la letra no ha sido adaptada de ninguna manera para que encaje con la música. La han traducido, tal cual, por el artículo 14 y porque yo lo valgo.
El resultado es esto:
Bueno, vale, era el tráiler entero, pero la canción está de todas formas…
Sólo podemos decir: ¡SOCORRO! y ¿POR QUÉ?
En contraposición a esta, y superándola por paliza considerable, tenemos la versión de la Comisión de Música de la Sociedad Tolkien Española. Una versión con música original de Víctor Suay «Hamfast» y traducción de Pablo Ginés «Azaghal».
La clave de su éxito está en el esfuerzo para la traducción tenga sentido en castellano, es decir, para que la letra encaje con la música, más allá de la traducción literal. Con esto obtenemos una canción muy fiel a la de Tolkien, pero que tiene sentido propio:
Más allá de frías montañas, sí,
hemos de ir a Erebor
a buscar el oro y la plata gris
antes del alba antes del sol.
Poderosa era la magia allí
de los herreros del rey Thrór,
cantaba el martillo un canto sin fin
en las cavernas de Erebor.
Para el rey y señor de los Elfos
de oro un tesoro se forjó
y en las gemas se escondió
la luz de Anor, la magia del Sol.
En collares colgaban estrellas
y en coronas fuego del dragón,
y entretejían en el metal
luz de la Luna y joyas sin igual.
Más allá de frías montañas, sí,
hemos de ir a Erebor
a buscar el oro en el cubil,
en la caverna del dragón.
Donde el hombre nunca osó cavar,
allí se oía su canción
y al arpa de oro acompañar
yunques y mazas con su son.
De repente en medio de la noche
estalló rugiendo un vendaval,
como antorchas los pinos ardían
en la noche del día fatal.
Las campanas lloraban en Valle
y los hombres lo vieron llegar.
Del dragón la ira en las calles,
destruía el fuego la ciudad.
La montaña entre una bruma gris
fue escenario del final.
Los enanos lucharon hasta el fin
bajo la luna fantasmal.
Más allá de frías montañas, sí,
hemos de ir a Erebor
a buscar el oro y la plata gris
antes del alba antes del sol.
Lamentablemente no tenemos disponible ningún vídeo de Youtube para que la veáis en su esencia, es decir, cantada en una reunión o en una cena de gala, entonada a veces por más de cien voces (no todas afinadas, pero sí llenas de ilusión), pero podemos ofreceros la versión del audiocancionero que grabaron nuestros amigos los Bardos Errantes. Para disfrutarla, pincha aquí.
Y no olvidéis dejar vuestra opinión en los comentarios 🙂
Para que luego digan que la gente es poco organizada cuando no se trata de trabajo. Nuestros amigos de la Tolkien Society ya tienen disponible en su página web su planificación para todo el año.
El disfrutar de Tolkien no está limitado geográficamente. Es más, aquellos afortunados que tienen la posibilidad de visitar otras Sociedades Tolkien en el mundo, cuentan maravillas de sus experiencias. Desde Númenor os animamos a acercaros a alguna y, por supuesto, a contárnoslo después aquí.
Así pues, nos tomamos la libertad de dejaros el calendario de la Tolkien Society, por si hubiese alguna actividad de vuestro interés:
No podéis negar que tiene muy buena pinta. Si queréis más información o preferís consultar la fuente, podéis acceder a su página web pinchando en este enlace.
Feliz fin de semana a todos, y nos vemos el domingo 🙂
El sueño de muchos de vivir en una casa Hobbit cada vez está más cerca de convertirse en realidad.
Simon Dale, un fotógrafo de Reino Unido, ha construido la primera casa Hobbit «de verdad», utilizando únicamente materiales naturales y reciclados, creando así una vivienda de ensueño, confortable y ecológica.
La casa posee un jardín en el techo, lo que además de ser muy pintoresco sirve de aislamiento. Para el cableado, Dale ha utilizado deshechos de otras personas que encontró en los contenedores de basura. Para los cimientos, se ha servido de la ladera de una colina, y además adaptó un panel solar para asegurar los suministros de la casa. Todo esto hace que no sólo sea respetuosa con la naturaleza, sino también increíblemente barata: tan sólo 35.000 euros.
Por ese precio, ¿quién no querría vivir como un hobbit?
Pues sabed que gracias al éxito de su casa de ensueño, Simon Dale lidera junto a su familia el proyecto «Lammas», que no es otra cosa que la construcción de una aldea ecológica con bajo impacto medioambiental.
Así que si alguno desea tener su propio Bolsón Cerrado, este es su momento 🙂
¿Estás pensando en remodelar tu casa? ¿El estilo de Ikea no te convence? ¿Eres amante de los muebles usados, únicos y con historia?
¿Por qué no comprar la chimenea de la antigua casa donde J.R.R. Tolkien vivió durante 15 años?
Pues sí. Por lo visto está en venta. Vista en cualquier catálogo, es una chimenea normal, sin nada fuera de lo común… salvo porque perteneció a Tolkien.
La chimenea de Tolkien
Para qué negarlo, toda chimenea en un salón da cierto «caché». Ni que decir tiene cuando el salón se destina a cenas hobbit con esas encantadoras lecturas de cuentos. Un crepitante fuego es un marco ideal para narrar historias. Y si la chimenea (según dice el vendedor), ha sido testigo del nacimiento de dichas historias, tanto mejor.
También es cierto que hemos visto chimeneas bastante más bonitas que la susodicha, aunque eso no viene al caso…
Pero estas cosas, ¿no deberían estar en algún museo, algún lugar visitable, algún sitio donde pudiera se disfrutado por todos aquellos fans de la obra de Tolkien? Quizá destinar un museo entero a este autor sería excesivo, pero no estaría de más dedicarle un espacio en alguna sala de exposiciones, o en la propia Universidad de Oxford, donde encajar esta chimenea.
Pero, amigos, hoy se vende todo. Hasta el alma, si me apuras. Y si alguno de vosotros, desea tener en su salón este pedacito de Tolkien, puede ponerse en contacto con el vendedor aquí.
Y si cuando la hayáis instalado os llega una inspiración repentina, no lo dudéis y coged una pluma. Con estas cosas ya se sabe lo que pasa: pones un pie en el camino, y no sabes a dónde te llevará. Pero seguramente será un lugar al que no os arrepentiréis de viajar .